Kid Francescoli todavía está pensando en el amor, pero ahora alguien podría tomar un avión
Nueva Música

Kid Francescoli todavía está pensando en el amor, pero ahora alguien podría tomar un avión

Javier Varela

5 minutos de lectura 09 de septiembre, 2026

Hace poco hablamos con Kid Francescoli a propósito de “City of Gold”, su colaboración con el artista nigeriano Demigod y uno de los primeros adelantos de A Kind Wave. En aquella conversación aparecía un Francescoli interesado en el movimiento, los encuentros y esa sensación de volver a sentir algo después de haber pasado demasiado tiempo en piloto automático.

Ahora entendemos un poco mejor hacia dónde estaba mirando.

“Don’t Get On The Plane”, su nuevo sencillo, es el tercer adelanto de A Kind Wave, después de “City of Gold” y “Softskin”. El nuevo álbum llegará finalmente el próximo 9 de octubre, y estos tres tracks empiezan a dibujar un retrato bastante claro de lo que Kid Francescoli está construyendo para esta nueva etapa.

Si “City of Gold” nos llevaba hacia la colaboración y el descubrimiento, y “Softskin” exploraba una sensibilidad más íntima, “Don’t Get On The Plane” vuelve a colocar al amor en el centro, pero desde un lugar bastante menos cómodo. Ya no se trata solamente de encontrar a alguien. Se trata de saber qué hacer cuando esa persona podría irse.

Y, francamente, pocas cosas son más contemporáneas que eso.

Hay algo muy particular en la forma en que Kid Francescoli convierte situaciones emocionalmente complicadas en canciones que suenan increíblemente bien. “Don’t Get On The Plane” tiene sintetizadores cálidos, una producción luminosa y la voz de Andréa Durand flotando sobre una estructura que se mueve entre el synth-pop y el electro-pop cinematográfico.

Todo parece estar bien.

Hasta que prestas atención a lo que está diciendo.

La canción vive en ese momento previo a una despedida: cuando todavía existe la posibilidad de convencer a alguien de quedarse, aunque también sabes que quizá ya sea demasiado tarde. Francescoli habla de enfrentarse a la intensidad del deseo, a las vulnerabilidades y a esa inestabilidad que aparece cuando una relación deja de sentirse segura.

No hay aquí una gran tragedia romántica. Y eso es precisamente lo interesante.

Porque el amor contemporáneo rara vez tiene la elegancia de una tragedia. A veces simplemente es alguien que se va de viaje, una conversación pendiente, un mensaje que tardaste demasiado en contestar o esa incómoda pregunta de si realmente quieres que se quede o simplemente no quieres ser quien se quede solo.

Francescoli convierte toda esa incertidumbre en una canción sorprendentemente luminosa.

Es probablemente una de las cosas que mejor sabe hacer.

Desde With Julia hasta Play Me Again y, por supuesto, “Moon”, su música ha construido un universo donde la nostalgia no necesariamente pertenece al pasado. Puede pertenecer a algo que está ocurriendo ahora mismo. Una noche, una persona, una ciudad, un verano que todavía no termina pero que ya empieza a sentirse como recuerdo.

“Don’t Get On The Plane” funciona exactamente así.

El videoclip, con Andréa Durand recorriendo las calles de París, termina de construir esa sensación. La ciudad aparece soleada, casi despreocupada, mientras la canción habla de una situación que emocionalmente está lejos de serlo. Es una contradicción muy Francescoli: hacer que la incertidumbre tenga buena iluminación.

Y quizá ahí está la conexión más clara con A Kind Wave.

Después de “Softskin” y “City of Gold”, este tercer adelanto parece confirmar que el séptimo álbum de estudio de Francescoli no busca reinventar por completo su lenguaje, sino expandirlo. Hay espacio para el electro-pop que ya reconocemos, pero también para el soft pop, el R&B, el soul y el dance; géneros que aparecen especialmente a través de sus colaboraciones y que amplían la paleta emocional del proyecto.

Andréa Durand, quien participa en cinco canciones del álbum, parece ser una pieza importante en esta nueva etapa. Su voz aporta una dimensión más cercana y orgánica, mientras Francescoli mantiene ese lenguaje electrónico que ha convertido su música en algo reconocible incluso cuando cambia de paisaje.

Y quizá por eso estos tres sencillos funcionan mejor cuando se escuchan como piezas de una misma historia.

“Softskin”.

“City of Gold”.

“Don’t Get On The Plane”.

Tres momentos que hablan, cada uno a su manera, de conexión, deseo, movimiento y vulnerabilidad.

Y ahora solo falta escuchar cómo encajan cuando A Kind Wave llegue completo.

El próximo 9 de octubre, Kid Francescoli publicará oficialmente su séptimo álbum de estudio a través de All Night Long / Believe France. Después de nuestra conversación sobre “City of Gold”, regresar a su música con este tercer adelanto deja una sensación curiosa: quizá Francescoli no está intentando contarnos una historia nueva, sino observar desde distintos ángulos esa misma experiencia que todos conocemos demasiado bien.

Conocer a alguien.

Dejarlo entrar.

Sentir que algo está cambiando.

Y, eventualmente, preguntarnos si queremos que tome ese avión.

Porque si algo nos ha enseñado la música de Kid Francescoli, es que las mejores historias suelen comenzar justo cuando alguien decide moverse.

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