
Después de 30 años de carrera, Kaskade ya conoce prácticamente todos los lados de la música electrónica: los clubes pequeños, los grandes festivales, los tracks que se convierten en himnos y aquellos que terminan encontrando un lugar más íntimo entre sus seguidores. Pero su nuevo proyecto, ORIGIN //, no parece construido desde la necesidad de repetir una fórmula conocida.
Lanzado este 25 de septiembre, el álbum reúne una nueva colección de canciones que Kaskade llevó también al escenario con el show ORIGIN // que presentó en Coachella. En ambos formatos, la intención parece ser la misma: ofrecer algo nuevo sin perder aquello que el público reconoce como propio de su música.
En conversación con Electrónica MX, Kaskade habla precisamente de esa tensión entre lo conocido y lo inesperado. Para él, entrar al estudio pensando únicamente en qué funcionará en un set puede terminar limitando el proceso creativo. Prefiere comenzar con una idea y descubrir hacia dónde lo lleva la canción, incluso si el resultado termina siendo demasiado ambiental, demasiado profundo o simplemente no funciona dentro de un festival.
“Una no es mejor que la otra”, dice sobre esa diferencia entre las canciones diseñadas para un momento de máxima energía y aquellas que nunca llegan a formar parte de un set.
Uno de los ejemplos que mejor representa esa filosofía es “Stay For Love”, una canción que comenzó con una idea que Kaskade consideraba sólida, pero que terminó transformándose cuando Brieanna Grace se incorporó al proyecto. Para él, ahí está la esencia de una buena colaboración: encontrar a alguien capaz de tomar una idea y llevarla más lejos de lo que originalmente habías imaginado.
Algo similar ocurrió con “Satisfy You”, que comenzó como un demo de Bobby Harvey y terminó llevando a Kaskade hacia un sonido que describe como una especie de punto intermedio entre Chicago house y UK garage. Es también una muestra de que, después de tantos años, todavía hay sonidos que consiguen despertar su curiosidad.
Pero quizá uno de los momentos más interesantes de la conversación aparece cuando hablamos de inteligencia artificial.
Kaskade no la plantea como una amenaza para los productores, sino como una herramienta que podría cambiar la relación entre compositores y artistas. Actualmente recibe canciones de escritores que tienen una melodía o una letra, pero no necesariamente las herramientas para producir una versión terminada. En ese escenario, imagina que la IA podría ayudarles a construir un demo funcional que después puedan llevar a un productor.
Para él, eso incluso podría abrir la puerta a que más compositores se atrevan a acercarse a productores y convertir sus ideas en canciones.
Es una observación particularmente interesante porque viene de un artista que ha pasado buena parte de su carrera involucrado directamente en la composición y producción. En lugar de pensar en la tecnología únicamente como una herramienta de automatización, Kaskade la imagina como un posible puente entre dos partes del proceso creativo que históricamente no siempre han estado conectadas.
Esa apertura también aparece cuando habla de sus propios escenarios. El espectáculo de ORIGIN // presentado en Coachella implicó trabajar con un equipo de alrededor de 47 personas, algo muy distinto a los primeros años de su carrera, cuando podía llegar solo a un club con sus discos y audífonos.
La escala cambió, pero no necesariamente la intención.
Kaskade todavía habla con especial cariño de los clubes pequeños y de esa cercanía que, según él, es imposible replicar completamente en un festival. Por eso mantiene activo Redux, el proyecto que creó hace más de una década y que le permite regresar ocasionalmente a esos espacios donde la música vuelve a ocupar prácticamente todo el escenario.
Para ORIGIN //, su objetivo es llevar esa misma lógica a una producción mucho mayor: que el público escuche música nueva y vea algo que no había visto antes, pero que al mismo tiempo reconozca al artista que lleva años siguiendo.
Después de tres décadas, quizá esa sea la parte más interesante de Kaskade. No necesita demostrar que sabe hacer un gran momento de festival. Lo que todavía parece entusiasmarlo es descubrir qué sucede cuando cambia el proceso, colabora con alguien nuevo, explora un sonido diferente o incluso se pregunta cómo una tecnología como la IA puede transformar la manera en que nacen las canciones.
ORIGIN // no funciona entonces como una mirada hacia atrás. Es más bien el espacio desde el que Kaskade sigue preguntándose qué puede hacer después.