Danseur Pt. 1: la memoria del club según Hercules & Love Affair
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Danseur Pt. 1: la memoria del club según Hercules & Love Affair

Javier Varela

5 minutos de lectura 16 de julio, 2026

Andy Butler regresa con un EP que convierte el club en un archivo vivo de la historia queer, donde el acid house, el disco y el synth pop dialogan con algunas de las escenas nocturnas más influyentes de los años ochenta.

Hay discos que funcionan mejor cuando los escuchas con audífonos. Otros necesitan un sistema de sonido. Danseur Pt. 1, el nuevo EP de Hercules & Love Affair, pertenece a una categoría distinta. Pide imaginar un club que ya no existe, pero cuya energía sigue presente cada vez que una caja de ritmos comienza a marcar el pulso.

Después de casi dos décadas al frente del proyecto, Andy Butler vuelve a demostrar que nunca le ha interesado hacer música de baile como simple escapismo. Desde Blind, ese clásico de 2008 junto a ANOHNI que redefinió el sonido de Hercules & Love Affair, su obra siempre ha encontrado una forma de mezclar euforia, vulnerabilidad y memoria. Danseur Pt. 1 continúa ese camino, pero esta vez mira directamente hacia los espacios que dieron forma a la cultura club queer.

No es casualidad que el EP respire el espíritu de lugares como Taboo y Blitz, dos clubes británicos que marcaron la vida nocturna de los años ochenta y cuya influencia sigue apareciendo, de manera casi invisible, en la estética y la música electrónica contemporánea. Butler no intenta recrearlos desde la nostalgia. Más bien utiliza ese imaginario para preguntarse qué queda de aquellas pistas de baile y por qué siguen siendo relevantes.

La respuesta llega a través de cuatro canciones que funcionan como distintos momentos dentro de una misma noche.

"My Journey", interpretada junto a Elín Ey, de Hips & Lips, abre el recorrido con un aire de liberación. Es una canción construida alrededor del acto de descubrirse y salir del clóset, pero evita caer en el dramatismo. En lugar de ello, encuentra en el house una sensación de movimiento constante, como si bailar fuera también una forma de avanzar.

Después aparece "I Get High", probablemente el momento más inmediato del EP. Aquí Butler se acerca al disco y al acid house con naturalidad, sin convertir las referencias en un ejercicio de estilo. La producción mantiene ese equilibrio que ha caracterizado a Hercules & Love Affair desde sus primeros trabajos. Hay suficiente sofisticación para cautivar a quienes disfrutan escuchar los detalles, pero también la energía necesaria para sobrevivir en una pista de baile.

La atmósfera cambia con "The Eyes of Love". Inspirada en experiencias personales del propio Butler, la canción narra el encuentro entre dos hombres cuya relación se ve atravesada por la crisis del VIH. Sin recurrir al exceso emocional, el tema encuentra una sensibilidad poco común dentro de la música electrónica. Recuerda que la historia de los clubes también está hecha de pérdidas, resistencia y comunidad.

El cierre llega con una reinterpretación de "Boy", de Book of Love, convertida aquí en un homenaje al legendario BoyBar de Nueva York. Más que un simple cover, Butler la resignifica dentro del universo de Danseur, integrándola como otra pieza de ese mapa emocional que conecta generaciones de personas queer a través de la música.

Uno de los mayores aciertos del proyecto es que nunca separa el contexto histórico del sonido. Butler vuelve a colaborar con Elín Ey y Quinn Whalley, de Paranoid London, una alianza creativa que ya había mostrado resultados sólidos en Someone Else Is Calling. Juntos construyen un lenguaje donde el acid house, el disco, el synth pop y las texturas más oscuras de la electrónica conviven sin sentirse como referencias forzadas.

Esa intención también se refleja en los detalles que rodean el lanzamiento. El EP está dedicado a Jeffrey Hinton, DJ residente de Taboo, mientras que la edición física incorpora imágenes provenientes de su archivo personal y una conversación entre Andy Butler y Pet Shop Boys sobre la relación entre la música hecha con sintetizadores y la cultura queer. Son decisiones que convierten al lanzamiento en algo más amplio que una colección de canciones. Funciona casi como un documento cultural.

Quizá eso explique por qué Danseur Pt. 1 resulta tan pertinente en 2026. En una época donde buena parte de la música electrónica parece obsesionada con mirar hacia el futuro, Butler recuerda que el club también es un lugar donde se preservan historias. Cada sintetizador, cada línea de bajo y cada vocal funcionan como pequeños fragmentos de una memoria colectiva que sigue encontrando nuevos cuerpos para bailar.

Con Danseur Pt. 2 ya anunciado, y colaboraciones de Faris Badwan, de The Horrors, y Albrecht Van Doornik en camino, todo apunta a que Butler apenas está comenzando este recorrido. Pero incluso como primera mitad de un proyecto mayor, Danseur Pt. 1 deja claro que Hercules & Love Affair sigue ocupando un lugar singular dentro de la electrónica contemporánea. Uno donde la pista de baile no solo invita a moverse, también invita a recordar.

Escucha Danseur Pt. 1 aquí

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